CHAU INDIFERENCIA - AHORA LA CONSTITUCION

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18/2/10

Izquierda y derecha por Dulce Soledad Suarez

Entiendo que falta en Argentina. Es que falta identidad, noción de patria. No fui pesimista cuando, hace unos meses dije “El 28 de junio será un día más”. Fui optimista experimentada. Otra vez el cuento de nunca empezar…

El origen del término “Izquierda”,  viene desde antes de  la Revolución Francesa, y se refería a la posición de aquellos que se oponían al sistema de entonces, mientras que los que estaban de acuerdo en “conservarlo”, se sentaban a la derecha. Ellos, con acierto o no, tenían convicción.
Hoy, el escenario político es confuso,  Argentina es un país con identidad disociada y poca memoria, y los vilmente elegidos aprovecharán, claro, la debilidad de la masa electoral que, aturdida y desesperada por los patéticos discursos, los eligió. Las decisiones tomadas desde la angustiante necesidad, conducen al caos. Así  está  Argentina hoy, porque con desesperación no se puede razonar y, claro, así no es sano ir a votar. Está más presente el mundial de fútbol que el Bicentenario.
Claro que, cuando se aproxima un cambio, tenemos esperanzas, como todas las personas que día a día hacemos todo lo posible por vivir un poquito mejor, teniendo la conciencia en paz. Siento agobio al escuchar en foros y encuentros, oradores que no hacen más que depositar la crítica en la oposición cuando, a mi modo de ver la realidad, la oposición no existe.
Tuvimos un peronismo que lo que menos era, era  de izquierda, por estar liderado por un militar; bien sabemos que el ejército no se opone al gobierno. Y demás está decir; las Fuerzas Armadas no deben gobernar, no se les paga para eso. Sucias manos serviles tienen las deslealtades…
Muchos creen que aun vivimos en democracia, pero ya Aristóteles describía las formas puras de las degeneradas… El hombre que hoy se siente libre, no lo es. Lo es quien siente buscar la libertad. Las desviaciones existieron siempre, pero ahora, además, hay impunidad y la gente se está acostumbrando… Lo desviado deviene normal.
No es cuestión de sentir dolor; hay que capitalizarlo, guardando pleno cuidado de lo que sucede dentro del Congreso. El pasado ya es historia. Hay que actuar para construir; no bastan los discursos.
Aprender a vivir en democracia es tomar consciencia del rol que ocupamos como ciudadanos. La Constitución Nacional nos ampara, siempre y cuando la hagamos valer. Y a esta altura de la historia de nada sirve buscar culpables sino aprender a vivir con el presente, y ser agradecidos. Si Dios existe, a los argentinos nos ama, protege y perdona, a pesar del desastre sucedido en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976, sin detallar oscuros preludios que dieron lugar a lo absurdo,  sordidez que varias veces llevó a la patria a las tinieblas,  y a algunos que luego vinieron a hacernos creer que vivíamos en democracia. A pesar de ello, todavía figuramos en el mapa.
La Argentina es un milagro, y hay que valorarlo. No olvidemos que le dimos de comer a la Europa de la posguerra. Aun con funcionarios de la ciudad legalmente nombrados que debieron irse temiendo por su integridad, por quienes cortan calles, seguimos creyendo que existe la democracia. Y, por lo menos así, con el autoengaño de la “profecía autocumplida”, que a varios les sirvió para poder respirar hondo, debemos seguir exigiendo vivir en paz, teniendo en cuenta que en la Argentina de hoy, no existe ni la izquierda ni la derecha, porque, si bien es cierto que en la vida cívica también  hay blancos y negros; hay una infinidad de grises que, precisamente son los que nos conforman  y necesitan, indefectiblemente mediante el diálogo y la tolerancia.

Dulce Soledad Suárez
Articulo sacado de - http://www.periodismodeverdad.com.ar
Dirección URL del Artículo: http://www.periodismodeverdad.com.ar/2010/02/17/izquierda-y-derecha-por-dulce-soledad/

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